¡Maldita ortografía! Siempre nos lleva de cabeza, enriquecerá mucho nuestro vocabulario, pero lo cierto es que no hace más que complicarnos la existencia, y claro entonces los señores de la RAE pensaron :
-¡Oye! pues vamos a sacarnos del sombrero unas normas para que la gente aprenda de una vez por todas a escribir de manera inteligible.
Lo que sucede es que, aquí nosotros que vamos todos de listos dijimos:
- Para qué nos las vamos ha aprender si eso no sirve para nada.
Y bueno aprender te las aprendes porque sino no hay forma de aprobar lengua, pero...¿Aplicarlas?¡já! eso nunca por Dios, es más diría que hasta se podría considerar el dar patadas al diccionario una nueva forma de ocio o de tortura (para los alérgicos a las faltas de ortografía)
Creo de hecho, que hay gente que hasta tiene alergia a las normas de ortografía (en este mundo hay gente para todo), porque sino no intentarían evitarlas tan descaradamente creando así con su evasión un lenguaje paralelo al español que entre los jeroglíficos que escriben, que no les importa poner "b" en vez de "v" y que se creen magos haciendo aparecer "haches" por arte de magia, no hay persona humana (yo no sé si extraterrestre) capaz de comprender una sola palabra de cuanto escriben; así que a todas estas personas, ya que se niegan rotundamente a escribir en el mismo idioma que el resto de los mortales, yo les propongo una idea recopilar todas sus variaciones del español ( o de cualquier otra lengua) en un libro para que de vez en cuando comprenderles nos sea más fácil, aunque por otra parte quién sabe quizá en el futuro "traductor de personas que atacan vilmente a la ortografía" sea la profesión con más salidas.
Además, en esto de la ortografía, hay otro grupo de personas que no lo hacen con mala intención, pero ya se sabe el ser humano tiene por naturaleza ser tozudo y cabezón (como dice un refrán, el que se empeña en casarse se casa), y si hay alguna palabra que a nuestro parecer queda escrita más bonita con "b" que con "v", pues mira ya puede decir el diccionario que así no está escrita correctamente, porque a nosotros nos dará exactamente igual, y que quieren que les diga señores de la RAE en estos casos no hay nada ha hacer. Puesto que si a mí se me mete en la cabeza que "renobable" se escribe con "b" en vez de con "v" o que "girafas" es con "g" en vez de con "j", les aseguro que ni aun copiando la dichosa palabra mil veces se me grabará en la mollera.
Y parecerá absurdo (que lo es), pero gracias a gente obstinada empeñada en crean una lengua alternativa al español se han incluido palabras como "almóndigas" y "cocretas" en el diccionario.
Y miren, yo soy muy cabezona y soy de Aragón, pero...¿No creen que esto de la ortografía se nos ha ido de las manos?
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martes, 19 de febrero de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
La nada es un todo
Hoy no me apetece hablar de nada en concreto, así que voy a escribir sobre nada.
Nada es en realidad un concepto un tanto abstracto, abarca muchas cosas, todas ellas poco concretas o definidas, que las nombramos con una sola palabra: nada; así que cuando decimos nada en verdad nos estamos refiriendo a un montón de objetos nebulosos.
Por tanto, nada es una palabra que nunca se utiliza correctamente, porque miremos donde miremos y nos refiramos a lo que queramos referirnos siempre habrá algo, aunque sea vacío. Me explico, cuando te levantas en medio de la noche y abres los ojos, lo primero que haces es ir a encender la luz porque no ves "nada", esta es la cosa más absurda del mundo, ¡claro que ves algo! lo que pasa es que debido a la penumbra no puedes distinguir los elementos que se encuentran a tu alrededor, pero precisamente esa negrura tiene un nombre, oscuridad, que si no me equivoco eso ya es algo ¿no?
La nada es como el infinito, otro concepto que nuestra mente o al menos la mía no es capaz de asimilar ¿Cómo puede haber algo que nunca acabe, que no tenga fronteras?, su explicación es para mi un gran misterio, más hace tiempo caí en la cuenta de que dentro de todos nosotros podía haber un ejemplo de infinito.
Cuando cierras los ojos, lo ves todo oscuro, no ves límites, pero sabes que eso que estás observando son el reverso de tus párpados y que ciertamente es un espacio muy pequeño, pero eso solo puedes deducirlo porque tienes dos perspectivas, la de dentro (con los ojos cerrados) y la de fuera (con los ojos abiertos); con lo que sabes que tus párpados cubren tu mirada y son ellos los que hacen que al cerrar tus ojos veas un espacio de dimensiones indefinidas.
Muchas veces me he planteado, si no será que para comprender lo que es el infinito necesitamos otra perspectiva exterior, distinta, desde fuera de sus lindes, aparentemente inexistentes.
Nada es en realidad un concepto un tanto abstracto, abarca muchas cosas, todas ellas poco concretas o definidas, que las nombramos con una sola palabra: nada; así que cuando decimos nada en verdad nos estamos refiriendo a un montón de objetos nebulosos.
Por tanto, nada es una palabra que nunca se utiliza correctamente, porque miremos donde miremos y nos refiramos a lo que queramos referirnos siempre habrá algo, aunque sea vacío. Me explico, cuando te levantas en medio de la noche y abres los ojos, lo primero que haces es ir a encender la luz porque no ves "nada", esta es la cosa más absurda del mundo, ¡claro que ves algo! lo que pasa es que debido a la penumbra no puedes distinguir los elementos que se encuentran a tu alrededor, pero precisamente esa negrura tiene un nombre, oscuridad, que si no me equivoco eso ya es algo ¿no?
La nada es como el infinito, otro concepto que nuestra mente o al menos la mía no es capaz de asimilar ¿Cómo puede haber algo que nunca acabe, que no tenga fronteras?, su explicación es para mi un gran misterio, más hace tiempo caí en la cuenta de que dentro de todos nosotros podía haber un ejemplo de infinito.
Cuando cierras los ojos, lo ves todo oscuro, no ves límites, pero sabes que eso que estás observando son el reverso de tus párpados y que ciertamente es un espacio muy pequeño, pero eso solo puedes deducirlo porque tienes dos perspectivas, la de dentro (con los ojos cerrados) y la de fuera (con los ojos abiertos); con lo que sabes que tus párpados cubren tu mirada y son ellos los que hacen que al cerrar tus ojos veas un espacio de dimensiones indefinidas.
Muchas veces me he planteado, si no será que para comprender lo que es el infinito necesitamos otra perspectiva exterior, distinta, desde fuera de sus lindes, aparentemente inexistentes.
domingo, 10 de febrero de 2013
Gracias gripe
-Soy una persona muy oportuna, siempre lo he sido.
Quizá estas palabras definan ha alguien, pero no a mí, salvo que sea irónicamente hablando porque soy absolutamente todo lo contrario, cada persona tiene un don especial, unos leen mentes, otros son tan buenos oradores que serían capaces de hacerte creer que no eres una persona sino una piedra que maravillosamente es capaz de pensar y hablar, y otros tienen el don de no tener ningún don.
Ya sabéis cual es el mio ¿no?,la inoportunidad, sí señores, creo que lo mío no es un don sino que más bien soy la inoportunidad en persona, es como algo inherente a mí. Pensaréis que exagero,¡ojalá! ya me gustaría, pero no es así.
Este martes empece a notar que no me encontraba muy bien, pensaba que me había acatarrado, hasta aquí nada anormal, el típico enfriamiento invernal, más no fue así y cuando el jueves fui al médico me dijo que no era un simple catarro, estaba incubando algo vírico...¡la gripe!, si hubiera sido cualquier otra semana, dentro de lo malo me daba un poco igual, pero como soy como soy me tenía que poner mala justo unos días antes de mi confirmación, así que después de la misa me tuve que ir a casita, ni cena con los amigos ni fiesta, y si eso no fuera ya bastante frustrante encima en el camino de mi casa a la iglesia cogí frío y luego me pegué toda la noche en la cama tosiendo.
En resumen, he estado desde el jueves sin salir de casa y salgo para un par de horas y la lío... decididamente lo mío no es normal, aunque por lo menos (afortunadamente) no se cumplió el pronóstico del médico, porque sino me habría pasado todo el fin de semana sin poder moverme de la cama ( una de las consecuencias de tener gripe es el fuerte dolor muscular) y con 39 de fiebre, aunque con la ingente cantidad de pastillas que me tengo que tomar cada día no esperaba menos.
Pero bueno además de fastidiarme la confirmación el hecho de no poder pisar la calle en cuatro días como os podréis imaginar no me ha hecho ninguna gracia, yo soy la típica persona que nunca puede parar, no sé estar quieta sin hacer nada, el ocasiones tengo tanta energía que mis amigos/as piensan que rozo los límites de la hiperactividad, así que, lo que para algunos podrían ser una especie de mini vacaciones (ya que tampoco fui al colegio en estos días, y todos los que me conocen saben que muy grave tiene que ser la cosa para que yo falte a clase) para mí ha sido más bien un infierno, porque no entiendo el término reposo absoluto, salvo que no pueda moverme de la cama, pero como los últimos días los síntomas que manifestaba eran dolor de garganta y algo de tos, no entendía porqué no podía salir de casa, aun así como mis padres tienen más sentido común que yo, se negaban rotundamente a dejarme salir, ya que aunque aparentemente no me encontraba muy mal, de lo que ahora me doy cuenta es de que en realidad estaba bien debido a que precisamente había estado encerrada en casa todos estos días, y que si hubiera salido podría haber empeorado y mucho, cierto es que como para muestra no hace falta más que un botón, el botón que me sirvió para darme cuenta, fue el de las horas que me pasé tosiendo ininterrumpidamente la noche del sábado después de la confirmación.
No tengo nada más que deciros, bueno podría seguir contándoos la cantidad de planes que impidió mi enfermedad como ensayar una coreografía de rock and roll o empezar mi entrenamiento de running (con esto último le dí una pequeña alegría a una que yo me sé), pero no terminaría de escribir.
Solo una última cosa que he aprendido gracias a la gripe, sé que los padres ( mis padres y los vuestros también) hacen muchas cosas por nosotros y que en lugar de agradecérselas no hacemos sino que ponerles malas caras y entrar en contiendas por sus decisiones,con lo que hacemos que su labor de educar se les haga día a día un tanto dura, más con bastante frecuencia el tiempo les da la razón y vemos que por lo que un día les criticamos es por lo que hoy deberíamos estarles agradecidos.
Quizá estas palabras definan ha alguien, pero no a mí, salvo que sea irónicamente hablando porque soy absolutamente todo lo contrario, cada persona tiene un don especial, unos leen mentes, otros son tan buenos oradores que serían capaces de hacerte creer que no eres una persona sino una piedra que maravillosamente es capaz de pensar y hablar, y otros tienen el don de no tener ningún don.
Ya sabéis cual es el mio ¿no?,la inoportunidad, sí señores, creo que lo mío no es un don sino que más bien soy la inoportunidad en persona, es como algo inherente a mí. Pensaréis que exagero,¡ojalá! ya me gustaría, pero no es así.
Este martes empece a notar que no me encontraba muy bien, pensaba que me había acatarrado, hasta aquí nada anormal, el típico enfriamiento invernal, más no fue así y cuando el jueves fui al médico me dijo que no era un simple catarro, estaba incubando algo vírico...¡la gripe!, si hubiera sido cualquier otra semana, dentro de lo malo me daba un poco igual, pero como soy como soy me tenía que poner mala justo unos días antes de mi confirmación, así que después de la misa me tuve que ir a casita, ni cena con los amigos ni fiesta, y si eso no fuera ya bastante frustrante encima en el camino de mi casa a la iglesia cogí frío y luego me pegué toda la noche en la cama tosiendo.
En resumen, he estado desde el jueves sin salir de casa y salgo para un par de horas y la lío... decididamente lo mío no es normal, aunque por lo menos (afortunadamente) no se cumplió el pronóstico del médico, porque sino me habría pasado todo el fin de semana sin poder moverme de la cama ( una de las consecuencias de tener gripe es el fuerte dolor muscular) y con 39 de fiebre, aunque con la ingente cantidad de pastillas que me tengo que tomar cada día no esperaba menos.
Pero bueno además de fastidiarme la confirmación el hecho de no poder pisar la calle en cuatro días como os podréis imaginar no me ha hecho ninguna gracia, yo soy la típica persona que nunca puede parar, no sé estar quieta sin hacer nada, el ocasiones tengo tanta energía que mis amigos/as piensan que rozo los límites de la hiperactividad, así que, lo que para algunos podrían ser una especie de mini vacaciones (ya que tampoco fui al colegio en estos días, y todos los que me conocen saben que muy grave tiene que ser la cosa para que yo falte a clase) para mí ha sido más bien un infierno, porque no entiendo el término reposo absoluto, salvo que no pueda moverme de la cama, pero como los últimos días los síntomas que manifestaba eran dolor de garganta y algo de tos, no entendía porqué no podía salir de casa, aun así como mis padres tienen más sentido común que yo, se negaban rotundamente a dejarme salir, ya que aunque aparentemente no me encontraba muy mal, de lo que ahora me doy cuenta es de que en realidad estaba bien debido a que precisamente había estado encerrada en casa todos estos días, y que si hubiera salido podría haber empeorado y mucho, cierto es que como para muestra no hace falta más que un botón, el botón que me sirvió para darme cuenta, fue el de las horas que me pasé tosiendo ininterrumpidamente la noche del sábado después de la confirmación.
No tengo nada más que deciros, bueno podría seguir contándoos la cantidad de planes que impidió mi enfermedad como ensayar una coreografía de rock and roll o empezar mi entrenamiento de running (con esto último le dí una pequeña alegría a una que yo me sé), pero no terminaría de escribir.
Solo una última cosa que he aprendido gracias a la gripe, sé que los padres ( mis padres y los vuestros también) hacen muchas cosas por nosotros y que en lugar de agradecérselas no hacemos sino que ponerles malas caras y entrar en contiendas por sus decisiones,con lo que hacemos que su labor de educar se les haga día a día un tanto dura, más con bastante frecuencia el tiempo les da la razón y vemos que por lo que un día les criticamos es por lo que hoy deberíamos estarles agradecidos.
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