Tal y como os prometí aquí va mi primera entrada de la nueva sección del blog.
Hoy os voy ha hablar de los batidos o como los llama mi amiga Sara "potitos" si amigos oís bien"potitos", eso que toman lo bebés y demás niños pequeños que todavía no pueden masticar bien los alimentos, lo cierto es que aunque mis batidos sean bastantes similares yo no los considero potitos, es más al principio los llamaba zumos pero debido a que su aspecto era más bien grumoso y un tanto denso decidí cambiar el nombre de mi experimento culinario por el de batidos.
Primero he de aclarar que mis batidos no son más que el resultado de una vagancia extrema y de que me encanta usar la batidora y beberme las cosas con pajita, porque un batido que se bebe sin pajita no puede ser considerado como tal; así que un bonito día que había pescado para cenar dije a ver Blanca piensa una alternativa un poco menos peligrosa que comer gallos a la plancha, porque claro con la inmensidad de raspas puntiagudas y afiladas que llevan, vete tu a saber si por capricho del destino voy y me atraganto con una, pues no señor que a mí eso de ir por ahí tentando a la suerte no me va, que yo soy una persona muy tranquila y además esos riesgos son innecesarios correrlos.
Bueno pues esa noche así por azar se me ocurrió una idea maravillosa, tan genial que si hubiera sido un dibujo animado en ese momento una bombillita habría aparecido sobre mi cabeza brillando con una fuerza insólita, y la genialidad que llevé a cabo fue de lo más simple, pues yo pensé y si cojo un montón de fruta, la pelo, la bato y luego me la hecho en un super vaso especial para mi pupurrí de ideas ( el vaso en cuestión es uno "morao" de las Brazts mega cool que tengo, adjunto una foto para que veáis)
Y así fue como gracias a ese vertebrado marino me ha dado por comer fruta batida a todas horas y lo mejor es que está buenísimo, aporta una gran cantidad de vitaminas, ayuda a cumplir la cantidad diaria recomendada por la OMS de cinco piezas de fruta al día (que yo creo que de cumplirla alguien la cumplirán ellos) y no importa la fruta que mezcles (esto está comprobado, ya que he llegado a hacer batidos de melocotón, manzana, mango, naranja y plátano y sabían divinamente), ahora bien, si os entra la fiebre de los zumos como a mí tened cuidado con las cantidades de los alimentos, en primer lugar porque puede que si echas demasiada fruta sin nada líquido (yo suelo echar leche o yogur, pero allá vuestra imaginación) lo que consigues es puré de fruta y no es cuestión... y en segundo lugar si te pasas con las cantidades porque te has emocionado con la batidora y no quieres dejar de batir y añadir más cosas, puede que tengas batido para medio año, pero vamos esto se soluciona haciendo que toda tu familia cene batido esa noche y si sobra pues se le endosa a algún amigo, familiar o vecino desprevenido, que todavía no conozca tu afición por los experimentos en la cocina, en resumen que os deseo mucha suerte a todos los que proveís a hacerlos y recomiendo paciencia a todo aquel que tenga a un adict@ a la batidora y a los batidos frutales por casa, porque os aseguro que si los provais los locos por los batidos no serán ellos sino vosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Un blog se alimenta de comentarios, ¿Por qué no dejas el tuyo?;)