-Soy una persona muy oportuna, siempre lo he sido.
Quizá estas palabras definan ha alguien, pero no a mí, salvo que sea irónicamente hablando porque soy absolutamente todo lo contrario, cada persona tiene un don especial, unos leen mentes, otros son tan buenos oradores que serían capaces de hacerte creer que no eres una persona sino una piedra que maravillosamente es capaz de pensar y hablar, y otros tienen el don de no tener ningún don.
Ya sabéis cual es el mio ¿no?,la inoportunidad, sí señores, creo que lo mío no es un don sino que más bien soy la inoportunidad en persona, es como algo inherente a mí. Pensaréis que exagero,¡ojalá! ya me gustaría, pero no es así.
Este martes empece a notar que no me encontraba muy bien, pensaba que me había acatarrado, hasta aquí nada anormal, el típico enfriamiento invernal, más no fue así y cuando el jueves fui al médico me dijo que no era un simple catarro, estaba incubando algo vírico...¡la gripe!, si hubiera sido cualquier otra semana, dentro de lo malo me daba un poco igual, pero como soy como soy me tenía que poner mala justo unos días antes de mi confirmación, así que después de la misa me tuve que ir a casita, ni cena con los amigos ni fiesta, y si eso no fuera ya bastante frustrante encima en el camino de mi casa a la iglesia cogí frío y luego me pegué toda la noche en la cama tosiendo.

En resumen, he estado desde el jueves sin salir de casa y salgo para un par de horas y la lío... decididamente lo mío no es normal, aunque por lo menos (afortunadamente) no se cumplió el pronóstico del médico, porque sino me habría pasado todo el fin de semana sin poder moverme de la cama ( una de las consecuencias de tener gripe es el fuerte dolor muscular) y con 39 de fiebre, aunque con la ingente cantidad de pastillas que me tengo que tomar cada día no esperaba menos.
Pero bueno además de fastidiarme la confirmación el hecho de no poder pisar la calle en cuatro días como os podréis imaginar no me ha hecho ninguna gracia, yo soy la típica persona que nunca puede parar, no sé estar quieta sin hacer nada, el ocasiones tengo tanta energía que mis amigos/as piensan que rozo los límites de la hiperactividad, así que, lo que para algunos podrían ser una especie de mini vacaciones (ya que tampoco fui al colegio en estos días, y todos los que me conocen saben que muy grave tiene que ser la cosa para que yo falte a clase) para mí ha sido más bien un infierno, porque no entiendo el término reposo absoluto, salvo que no pueda moverme de la cama, pero como los últimos días los síntomas que manifestaba eran dolor de garganta y algo de tos, no entendía porqué no podía salir de casa, aun así como mis padres tienen más sentido común que yo, se negaban rotundamente a dejarme salir, ya que aunque aparentemente no me encontraba muy mal, de lo que ahora me doy cuenta es de que en realidad estaba bien debido a que precisamente había estado encerrada en casa todos estos días, y que si hubiera salido podría haber empeorado y mucho, cierto es que como para muestra no hace falta más que un botón, el botón que me sirvió para darme cuenta, fue el de las horas que me pasé tosiendo ininterrumpidamente la noche del sábado después de la confirmación.
No tengo nada más que deciros, bueno podría seguir contándoos la cantidad de planes que impidió mi enfermedad como ensayar una coreografía de rock and roll o empezar mi entrenamiento de running (con esto último le dí una pequeña alegría a una que yo me sé), pero no terminaría de escribir.
Solo una última cosa que he aprendido gracias a la gripe, sé que los padres ( mis padres y los vuestros también) hacen muchas cosas por nosotros y que en lugar de agradecérselas no hacemos sino que ponerles malas caras y entrar en contiendas por sus decisiones,con lo que hacemos que su labor de educar se les haga día a día un tanto dura, más con bastante frecuencia el tiempo les da la razón y vemos que por lo que un día les criticamos es por lo que hoy deberíamos estarles agradecidos.